Agenda de Desarrollo Sostenible

Se cumplen dos años de la llamada Agenda 2030. Una agenda que marca la actuación global contra la pobreza y las desigualdades, y la  defensa del planeta, en  los próximos 15 años.  Por primera vez en la historia, una propuesta  de este tipo une la agenda de  desarrollo a la de medioambiente y abre amplias posibilidades para el cambio. Los actores implicados en ella deben estar a la altura de los retos que plantea para responder a los complejos desafíos mundiales. De momento, el camino va marcado por algunas luces y bastantes sombras.

Una oportunidad para cambiar el rumbo

Estamos en el momento inicial de una andadura que puede llevarnos hacia la construcción de modelos nacionales e internacionales de desarrollo en los que la garantía de los derechos humanos y la protección del planeta que habitamos estén en el centro de las decisiones políticas.

Conseguirlo dependerá, en gran medida, de los enfoques que prevalezcan, de los compromisos reales que se cumplan y de la ruta que se establezca para medir los avances (o retrocesos) que se vayan produciendo.

9 ideas clave sobre la Agenda 2030

Defensa del Planeta. Por primera vez, una agenda internacional conecta las cuestiones de desarrollo con las cuestiones ambientales.

Coherencia de políticas. España deberá poner en marcha un plan de acción para cumplir la nueva agenda, tanto en materia de cooperación como en lo que afecta al resto de políticas públicas domésticas.

Derechos humanos. Su protagonismo ha ido perdiendo fuerza a lo largo de las negociaciones. Para lograr cambios sustanciales, éstos deben estar en el centro de todas las políticas.

La desigualdad en el centro.Nunca antes se había asumido en un marco internacional, el problema de la desigualdad como un problema central.

Agenda de desarrollo no vinculante. El cumplimiento de los objetivos es voluntario, no obligatorio, esto es un freno para la capacidad de transformación de la Agenda.

Financiación. Poner en marcha una agenda tan ambiciosa, requiere una financiación pública suficiente. Sin los medios necesarios, no se alcanzarán los compromisos acordados.

Objetivos universales. En un mundo interconectado, donde los problemas son compartidos, los nuevos objetivos se deberán aplicar en todos los países por igual.

Desarrollo basado en el crecimiento económico. Se aplica el crecimiento económico como la única solución, ignorando los límites ambientales del planeta y el aumento de las desigualdades.

Indicadores participativos. La definición de los indicadores a nivel nacional es imprescindible para lograr objetivos transformadores, para ello la participación de la sociedad civil es fundamental.

Participación de la Sociedad Civil

Las redes de la sociedad civil que participaron en los debates anteriores a la Agenda se están articulando de acuerdo al nuevo contexto con el fin de realizar una labor de seguimiento de los pasos que se vayan dando (o no).

En este sentido, con el objetivo de fiscalizar el camino que está siguiendo la Agenda, han surgido distintas propuestas internacionales como “And Now What”Together 2030 o “SDG Alliance”. Esta última es una iniciativa multisectorial que realiza análisis, incidencia política, sensibilización, movilización e intercambio de conocimiento en el ámbito europeo.

En el ámbito nacional

El gobierno debe ponerse manos a la obra de forma urgente. El camino hacia el cumplimiento de la Agenda 2030 exige medidas políticas concretas que garanticen que se avanza en la dirección adecuada. Hasta el momento, esos avances no han sido muchos.

En contraste, desde la sociedad civil ya estamos articulando  propuestas para incidir en la definición de los indicadores nacionales desde una perspectiva instersectorial. Un trabajo que realizamos en el marco del proceso Futuro En Común.

¿Qué estamos haciendo desde la CONGDRM?

Estamos en el momento inicial de una andadura que puede llevarnos hacia la construcción de modelos internacionales, nacionales, autonómicos y locales de desarrollo, en los que la garantía de los derechos humanos y la protección del planeta que habitamos estén en el centro de las decisiones políticas. Conseguirlo dependerá, en gran medida, de los enfoques que prevalezcan y de la ruta que se establezca para alcanzar estos objetivos.

En este contexto de nuevo paradigma del desarrollo, consideramos importante crear espacios de formación y reflexión, así como de intercambio de experiencias y articulación, de los distintos agentes implicados. Partiendo de estas premisas, desde la Coordinadora de ONGD de la Región de Murcia estamos organizando diversas jornadas enfocadas a los agentes encargados de implementarla en la Región de Murcia y a la sociedad civil.